viernes, 10 de agosto de 2012

Juegos basados en Historias

Con la experiencia acumulada de un máster medianero como yo, he llegado a un punto en el que no veo mucho sentido dirigir partidas de juegos que se basan en novelas, series de televisión, películas o videojuegos.

A partir de aquí una opinión que no pretende convencer a nadie de que tengo razón ni tampoco una búsqueda de que alguien me convenza de lo contrario, ya que es mi puro sentir (mi comodidad) a la hora de contar historias.

Ocurre que cuando quiero ponerme a contar una historia en algo como puede ser Dragon Age en el mundo de Thedas o del universo de Mass Effect me resulta muy complicado crear algo que recoja la experiencia de dichos videojuegos porque, al fin y al cabo, en esos videojuegos ya se cuenta una historia. Para colmo es una historia épica que cada jugador (del videojuego) la ha vivido de una manera y que al trasladarlo a la mesa tengo la impresión de que la partida que cree para ese mundo en realidad valdría para cualquier otro cambiando los nombres de los enemigos y localizaciones y poco más.

Lo mismo me ocurre con el Señor de los Anillos o con Canción de Hielo y Fuego, en las que tenemos una historia contada de principio a fin*, con unos personajes concretos que odiamos y amamos pero que forman parte de una única narración en un mundo muy rico, pero que pertenece a otro persona.

Y es que en esos mundos que digo no siento en ningún momento que esté jugando en algo propio, sino de prestado y encima sin tener muy claro cómo hacerlo.

Es por ello que prefiero jugar a mundos un tanto más genéricos como puede ser Warhammer, Ravenloft, Runequest o (inserte aquí un juego más actual que los mentados) que nos muestran un tapiz donde jugar una serie de aventuras, en las que hay historias pasadas de gloria y épica pero en la que los personajes jugadores afectan al mundo del mismo modo que lo hacen Shepard, Frodo o Daenerys en sus respectivas ambientaciones.

Pero cuidado, no digo que no me guste jugarlos, esto sólo me ocurre a la hora de dirigirlos. Hay gente que sabe captar la esencia del juego y transportarme a esos mundos con mayor talento de lo que yo puedo conseguir (mi hermano por ejemplo nos llevó por las leyendas artúricas por mucha novela de Sir Tomas Mallory que esté escrita) por, quizás, cerrazón mental o que no le encuentre lógica a según qué cosas: limitaciones como interpretar a los personajes que salen en esas obras. Aún recuerdo esa viñeta de Dork Tower, cuando los frikis de sus protagonistas eran introducidos en el mundo del Señor de los Anillos y cómo los jugadores gritaban “¡¡Mato a Gandalf!!”

A lo mejor es el miedo escénico de meterme en un personaje algo que mis propios jugadores podrían conocer mejor que yo mismo, y cuidado que tengo tablas en esto del interpretar, pero no puedo sino sentir reticencia.

Con todo, no puedo sino felicitar a los diseñadores que nos han dado sistemas tan buenos como AGE, El Anillo Único o CdHyF ya que, independientemente de mis reticencias para la ambientación no puedo sino considerar que son de lo mejorcito que he leído y probado en los últimos años.

En fin, no sé si alguno de vosotros os pasa lo mismo, pero como escribo pocas cosas últimamente quería compartirlo con sus señorías :)

Sin más, me retiro a mi Nave Nodriza.

(*) En CdHyF sólo si Martin no se atraganta con un hueso de búfalo, regado con vino de la tierra.